Ricardo Rivera, en Puerto Rico, luego del MET en vivo alrededor del mundo
- Mario Alegre-Barrios

- hace 1 día
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Actualizado: hace 1 hora

CON UNA CARRERA ascendente que tuvo un momento trascendental en enero pasado, cuando fue llamado apenas unas horas antes para reemplazar a Artur Ruciński como “Riccardo”, en “I Puritani” de Bellini, en la matiné del Metropolitan Opera transmitida en “Live HD” alrededor del mundo y Puerto Rico, el barítono Ricardo José Rivera cantará por primera vez en la isla, como parte del elenco de “Romeo y Julieta”, de Gounod, que CulturArte de Puerto Rico presentará este sábado en la Sala Sinfónica Pablo Casals, a partir de las 7:30 p.m.
Secuela de su debut en el MET en noviembre pasado en el papel de “Dominik, en la ópera “Arabella”, de Richard Staruus, Ricardo, —graduado del Conservatorio de Música de Puerto Rico en 2015— fue parte del Ryan Opera Center Ensemble de la Lyric Opera of Chicago y recuerda con mucha emoción los acontecimientos más recientes de su trayectoria.
Humilde y con una madurez que sirve de cimiento a la carrera que ha labrado, Ricardo reconoce que los últimos meses han sido una vorágine de emociones, con “muchos aeropuertos y sueños que se van cumpliendo”, con una familia —su esposa la soprano Carmenchú Domínguez y unos gemelos.
—Cada vez que no estoy cantando, soy esposo y papá y estoy en casa jugando con ellos, pasando tiempo con ellos, enseñándoles lo que puedo —dice con una sonrisa, en un espacio del ensayo del pasado miércoles.
—¿Cómo fue la experiencia, desde el momento de estar parado en el escenario del MET?
—Mi debut oficial en el MET fue en noviembre pasado, en la ópera "Arabella", cantando el rol de “Conde Dominique” —explica—. El primer ensayo que tuvimos en el escenario fue un sueño hecho realidad. Yo había ido al MET obviamente a ver producciones, pero nunca había estado “del otro lado”. Entonces, cuando me paré en el escenario y vi los asientos vacíos, me entró una emoción enorme, un sueño que había cultivado por tantos años, desde que era jovencito, desde que empecé a cantar a los 14 o 15 años.
—Y como manejaste los nervios?
—Ya habíamos estado ensayando la obra alrededor de tres semanas cuando nos paramos en el escenario, así que los nervios estaban bastante controlados. Además, gracias a Dios, no llegué de la escuela al MET, ya había tenido otras experiencias, tanto aquí en Puerto Rico como en Estados Unidos, haciendo varias óperas, como "Ernani", "Luisa Miller", "Stiffelio".
—¿Y qué pasó por tu cabeza cuando te llamaron para la sustitución de Artur Ruciński?
—Bueno, el "live" fue otra cosa totalmente, porque yo estaba cubriendo al principal y me dijeron ese día, que era una matiné a las 10:00 a.m., que tenía que salir a cantar. Yo llevaba como dos semanas sin volver a ensayar ni nada, porque los covers no tienen que volver a ensayar una vez empieza la producción. En el momento en que me dijeron: "Usted va a salir", yo me callé como dos minutos, para asimilar lo que iba a pasar y la responsabilidad que tenía en mis hombros. Además, no era simplemente salvar una función, sino salvar la función transmitida en vivo en high definition a todos los cines que la transmiten en el mundo.
—Una oportunidad dorada…
—Sin duda… Nunca me voy a olvidar de cuando llego al backstage y me recibió el mismo Peter Gelb. La de él fue la primera cara que vi cuando llegué y me dijo: "Here is the man of the hour", para añadirle un poco más de peso al asunto. Y yo le digo: "Aquí estoy, vamos allá". Entré a mi camerino, me senté en la silla me empezaron a maquillar y a tomar medidas. La asistente de dirección estuvo conmigo toda la función, recordándome a lo algunas cosas.
Ricardo recuerda que, para esa función, por razones de su transmisión en vivo y alta definición, hubo cambios en el “staging”.
—Hubo cambios de escena que nadie había hecho, ni el principal ni nadie, porque eran para Live HD exclusivamente. Unos pequeños cambios, pero en el momento no se veían tan pequeños, porque yo tenía mucha presión encima. Así que también tuve que hacer ajustes para eso. Y vuelvo esta temporada Speaker.
Voy a hacer “Schaunard” en "La Bohème" y voy a estar también en "La fanciulla del West”.
—¿Cómo crees que el público te va a recibir después de todas las muestras de cariño que has tenido?
—Bueno, no sé, porque como bien dices, no he cantado aquí desde que pasó todo aquello, pero yo cada vez me siento más contento de ser puertorriqueño y poder pararme aquí y dar lo que tengo al público de la isla.

Ilusionada Hilda Ramos
La soprano Hilda Ramos también se une al elenco de “Romeo y Julieta” y manifiesta una efervescente alegría por la oportunidad de volver a ser parte de una producción operística.
—Yo no paro de cantar, pero el hecho de hacer ópera me da una ilusión muy grande, porque, aunque no puedo decir que es mi primer amor, porque yo antes de cantar ópera de chiquita, lo que cantaba era lo que había en mi casa, volver a hacer una ópera que yo hice hace más de 20 años es maravilloso. Yo hice “Julieta” aquí en Puerto Rico y en Connecticut, y el revisitar la partitura para algo pequeño, que es más actuación junto a “Julieta” y hacer ese otro papel, me ha dado, hasta cierto punto, hacer honor a eso que dice que “no hay papeles pequeños”. El hecho de estar con estos grandes cantantes, con compañeros… imagínate,
—Este llamado demuestra que sigues vigente…
—Exacto. Y no solamente vigente en esto. Yo acabo de venir de hacer una asesoría vocal muy importante en el musical "Chicago". Hice el año pasado “Puro Puccini”, y “Manon Lescaut”, algo que nunca había cantado, y conciertos de Navidad y de música popular, con estudiantes. Me siento muy llena porque siempre estoy en algo que tenga que ver con la música, yo vivo de la música. Entonces, volver aquí con la Sinfónica, imagínate con Ricardo, que era coro en cosas que yo canté, como "La viuda alegre" y en "El elixir de amor".
—¿Qué papel haces en “Romeo y Julieta”?
—El de “Gertrudis”. Yo soy la dama de compañía de “Julieta”. “Gertrudis” es un papel muy cómico y muy bueno, de muchas personalidades. Y en la ópera tiene partes muy buenas con el coro, pero se cortaron. Lo que tengo es poco, pero con mucho amor y porque Guillermo (Martínez) me llamó y de verdad que es como dice un amigo mío, “la transformación del arte”. Sé que yo no voy a hacer Julieta "anymore”, pero estoy haciendo otras cosas.
—¿Y qué viene después de esto? ¿Tienes algo en agenda?
—Después de esto tengo conciertos, cosas que me están empezando a surgir, pero todavía no las tengo confirmadas. Pero tan pronto me acuerde, porque tengo colaboraciones de cosas de bohemia, porque también estoy cantando boleros puertorriqueños. Tengo también un proyecto muy bueno para la ciudad de Aguadilla, como asesora cultural para búsqueda de música de Navidad en el archivo de Rafael Hernández, que eso es importante.
Y con Chalí Hernández y con el municipio de Aguadilla para hacer unos conciertos de homenaje a Rafael Hernández. Sí, me dijeron hasta de José de Diego buscar, porque Aguadilla está ahora mismo como una de las ciudades que más están invirtiendo en la cultura. Y entonces, como he hecho algunos conciertos allá y eso, me han tomado en cuenta también como una asesoría cultural, estoy haciendo de todo.
— Me alegra mucho verte tan ilusionada, que eso es lo que uno siempre anhela, mantener la ilusión de seguir viviendo con amor lo que uno hace.
—Sí… En un momento estás aquí, en otro momento estás allá, lo importante es estar.




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