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  • Mario Alegre-Barrios

De celebración Roselín Pabón con la Sinfónica


LA TEMPORADA -denominada como “Magistral- de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico continúa con su segundo concierto de la serie de ab0nos hoy sábado a partir de las 7 de la noche, con un programa que tendrá en el podio al maestro Roselín Pabón -director emérito de la OSPR- y al pianista Szymon Nehring como solista en el primero de los conciertos para piano de Frederic Chopin.

La oferta comenzará con la obertura “La Lira”, de Juan Morel Campos, y finalizara con la sexta de las sinfonías de Antonin Dvorak, en el escenario habitual de la orquesta, la Sala Sinfónica Pablo Casals, en el CBA Luis A. Ferré.

El maestro Pabón -quien está celebrando el sexagésimo aniversario de su vida en la música (NO al mando de la Sinfónica, como escribieron por ahí)… comenzó a los doce, en su natal Mayagüez- comenta que la obra de Chopin ya estaba definida por el maestro Maximiano Valdés -director titular de la Sinfónica- para ser parte del programa y que el resto se incorporó de común acuerdo.

-Ya el solista había dicho lo que quería tocar, selección que me parece muy acertada, porque el primer concierto de Chopin es una obra muy hermosa, que gusta mucho pero se toca poco -dice Roselín-. Es el concierto con el que Chopin se despidió de Polonia para marcharse a París, con un significado muy especial en su vida, de una gran belleza y unas enormes dificultades técnicas. Entonces Maximiano me dijo que pensara en dos obras atractivas que tampoco se tocasen mucho. Se me ocurrió entonces hacer algo puertorriqueño y, como estamos celebrando el aniversario sesenta de la orquesta, pensé en Juan Moral Campos y su obertura “La Lira”. Él es el compositor nuestro más importante de la segunda mitad del siglo XIX y esta es una de sus pocas obras que no son para piano y está orquestada estupendamente por otro gran compositor puertorriqueño, contemporáneo: Roberto Sierra.

El maestro Pabón añade que, cuando le mencionó a Maximiano Valdés el nombre de Dvorak, comenzaron a hablar de su repertorio sinfónico -conscientes ambos de que las tres últimas sinfonías de este compositor checo eran las más interpretadas- se decantaron por la sexta, mucho menos popular que la terna final.

-Para mí es nueva, es la primera vez que la hago, y al estudiarla me encantó, muy refrescante, de un Dvorak todavía muy cercano a Brahms -explica Roselín-. La sexta de Dvorak también esta en re mayor y tiene un aire pastoral, como la segunda de Brahms, pero con una notable presencia del ADN eslavo del checo. Es una obra fresca y de gran envergadura, con un movimiento lírico lento muy hermoso. Creo que va a ser un Dvorak que será muy bien recibido por el público, lleno de experimentación.

De vuelta a Chopin, el maestro Pabón reflexiona brevemente en torno a la mal ganada “fama” de que para este compositor la orquestación no era una de sus virtudes.

-En los momentos en los que la orquesta tiene su protagonismo, la orquestación está muy bien hecha -comenta-. Con proporciones y un buen dominio para incorporar todos los instrumentos en los “tutti”. Cuando la orquesta solo acompaña al piano, que se vuelve por momentos lo mismo eternamente sutil que efusivamente exuberante, guarda distancia y se desempeña como un apoyo, sin entrar en excesos que competirían con el piano o lo opacarían. Si se escucha con cuidado, nos daremos cuenta de que la orquesta -en Chopin- cuida mucho al pianista. Es una orquestación muy comedida y mantenerla así, dentro de esos parámetros, es un gran desafío.

Feliz por sus seis décadas de vida musical, como coda a la charla Roselín recuerda que cuando la Sinfónica debutó en Mayaguez, su madre lo llevó al concierto.

-Empecé con el piano en septiembre de 1958 y la orquesta tocó en Mayagüez por primera vez en noviembre de ese año -evoca-. Yo tenía doce años… ha sido toda una vida y me siento sumamente feliz por haber pasado buena parte de mi existencia vinculado tan estrechamente a esta gran orquesta, tesoro nacional que tenemos que salvar de toda esta locura que estamos viviendo.

Foto del maestro Pabón: Tomada de Facebook / Carlos Javier Guzmán Sánchez

#Roselín #Sinfónica #música

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