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  • Mario Alegre-Barrios

Don Cangrejario: crónica de su muerte no tan súbita


LA ADMINISTRACIÓN del Centro de Bellas Artes reaccionó hace unas horas de manera oficial y pública a través de un parte de prensa a la noticia revelada ayer por Esto es el agua… de que Don Cangrejario –la estructura de madera y metal que desde el verano permanece en la Plazoleta de ese lugar– había terminado sus días y que será desarmada, en espera de que sus creadores encuentren un lugar donde continuar con el proyecto.

No obstante, debo decir que la primera reacción fue realmente anoche, de parte de Idalia Martínez –la gerente general interina del CBA– quien mediante un mensaje a la cuenta de Facebook de este portal tildó de ‘falsa’ la información difundida por quien esto escribe. Luego de pedirle que me explicase qué era lo falso de la nota –que nada de falso tiene- se disculpó ante la posibilidad de haber “entendido mal” alguna de las “oraciones” de mi nota.

Lo que dice el CBA

“Como todo proyecto que comienza, también tiene su final. El Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré se despide del proyecto Don Cangrejario, la pieza escultórica en forma de cangrejo que funcionaba como escenario”, expresa el documento publicado en la cuenta de Facebook del CBA.

“Aunque el programa de Residencias se lleva a cabo en la Sala Experimental, se les otorgó a producciones Tranki Inc. y Piedeamigo, la ubicación del cangrejo en la plazoleta Juan Morel Campos, sin ningún costo”, agrega Martínez en ese comunicado. “El proyecto ha sido uno muy especial para nosotros, y a pesar que ellos no realizaron la cantidad de eventos estimados, deseábamos que reconsideraran quedarse de manera permanente, pero la respuesta del Sr. (Rhett Lee) García, fue de que se retirarían”.

Asimismo, Martínez explica que “como parte de los acuerdos y beneficios que el CBA le otorgó al proyecto Don Cangrejario, se encuentra: el uso del espacio para efectuar sus eventos, el mismo tiene un costo que asumió el CBA en su totalidad”. “De igual manera, aportaba la licencia de Productor de Espectáculos Públicos, pólizas pertinentes y otras responsabilidades con Bomberos, etc. Además, recibían respaldo para promover los eventos que realizaban, así como apoyo de personal del CBA en sus producciones”, agrega. “Sí, era importante que el colectivo entendiera que debían estar organizados para que ellos identificarán sus patrocinadores, como lo hacen las otras residencias, para que recibieran los ingresos que ellos esperaban, pero en estos tiempos de retos económicos no les sucedió”.

La versión del cangrejo

Rhett Lee García, del grupo creador de Don Cangrejario, dijo a Esto es el agua… vía telefónica que Don Cangrejario era “una propuesta de medio millón de dólares que ellos corrieron con solo $20,000.00”. “Para empezar, nosotros llegamos a unos acuerdos para este proyecto con el doctor Ricardo Cobián (quien dejó el cargo de gerente general del CBA en junio pasado) que nunca se cumplieron”, explicó. “Había una promesa de dinero de cerca de $18,000 para el semestre y eso nunca se concretó. Terminaron dándonos solo $1,600 mensuales desde julio… y apenas esta mañana nos dieron un cheque de $6,000 por los meses atrasados. De hecho, los primeros $1,600 nos los dieron en octubre pasado, cuando les dijimos que nos íbamos porque no se habían cumplido con los acuerdos que teníamos con el doctor Cobián”.

El proyecto de Don Cangrejario es articulado por una veintena de artistas y técnicos de Tranki Inc. y Piedeamigom quienes invierten talento y trabajo en espectáculos gratuitos para toda la familia, usualmente durante los fines de semana, producciones por las que el CBA aporta $1,600 por cada una. De esta cantidad, se pagan mensualmente $520 por el alquiler de los andamios y el restante –$1,080– se reparte entre las 20 a 25 personas que suelen colaborar en cada espectáculo. Esto quiere decir que cada uno recibe por un fin de semana una cantidad que oscila entre los $43 y los $54. Y un poco más –muy poco– por el fruto exiguo del pase del sombrero.

“Nosotros hicimos nuestras gestiones para conseguir recursos de otras partes”, asevera Rhett Lee. “Por ejemplo, con la Asociación de Documentalistas se hizo una propuesta y nos dieron $2,500 en total por la proyección de cinco películas en Don Cangrejario. Hicimos más de 50 propuestas a otras entidades, pero apenas aparecieron algunas ayudas. Luego de conversar con los miembros del colectivo, analizamos lo que había que meterle al proyecto con la cantidad que estábamos recibiendo como donativos y no es viable económicamente para nosotros porque todos tenemos familias y gastos que cubrir”.

Rhett Lee reconoce el apoyo y la colaboración que recibieron de una parte de la administración de CBA, como Ernesto Rentas, Idalia Martínez, Fernando Nieves y Aileen Orengo. “Ellos fueron nuestro apoyo y nos ofrecieron quedarnos un semestre más, pero $1,600 mensuales no pagan todo lo que invertimos aquí”, dice. “Esta mañana me dijeron que estaban un poco desilusionados porque ellos pusieron su esfuerzo en todo esto, pero en el mismo Centro de Bellas Artes hay personas, empleados del CBA, que no quieren el proyecto ahí”.

En la misma línea de pensamiento, Rhett Lee añade que “aquí se nota claramente el problema partidista que tenemos en el país, sin un plan para los centros culturales”. “Dentro de Bellas Artes –apunta– hay personas que no creen en las residencias artísticas, que piensan que somos un problema, que los ponemos a trabajar mucho y nos ven como un gasto que no produce ganancia. La administración del CBA sí quiere el proyecto, pero a un sector de los empleados les pesa tener algo en la Plazoleta, les pesa trabajar los domingos, en fin…”.

Al final de la conversación, Rhett Lee dice:

“Pero mira Mario, no nos equivoquemos: es bien difícil bregar con ellos…. Es muy difícil que te paguen, ¡apenas esta mañana salió el cheque de los meses atrasados! Es muy difícil que nos den internet para las áreas de trabajo y que nos ayuden con manos para mover carpas. Esto sí lo teníamos en el Barrio Gandul, donde estábamos con Don Senario… en el barrio, en la calle, hay más calidez y sentido de ayuda que en los espacios del Gobierno”.

#Cangrejario #Rhett

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