• Mario Alegre-Barrios

'Caribe bestial', la solidaridad y el teatro como espejo para pensarnos


OCHO PERSONAJES construidos por ocho actores –sus intérpretes– desde la improvisación, perfilados por cada uno de ellos a partir de sus experiencias, credos y percepciones; afinados desde las inquietudes, dudas y certezas… todo ello con las secuelas del huracán María como telón de fondo, en un contexto en el que la ficción de la propuesta teatral está hilvanada con el destilado reflexivo de las realidades de cada uno de los miembros del elenco.

“Caribe bestial” se presenta este fin de semana en la Sala Experimental Carlos Marichal del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, como parte del Programa de Residencias Artísticas y Compañías Alternativas de esta entidad. Esta producción –concebida y dirigida por Christian Nieves– tendrá funciones este viernes y sábado a las 8:30 p.m. y el domingo a las 6 p.m. con un elenco integrado por la primerísima actriz Luz María Rondón, y un grupo de probados actores que incluye a José Eugenio Hernández, Cristina Sesto, Bryan Villarini, Joksan Ramos, Laura Isabel, José Luis Gutiérrez y el niño Melquiades Soto.

Según explica Christian esta residencia se gesta luego de que viviese durante nueve años en Buenos Aires –desde el 2008– haciendo teatro con obras propias. Cuando regresó, ante el reencuentro con su tierra, su clan, su gente, sintió la inquietud de trabajar en torno al concepto de lo que es la familia puertorriqueña… o lo que era antes del 19 de septiembre del año pasado, y en lo que se ha convertido, o quizá lo que ya era, pero que luego de María se exacerbó y se hizo más evidente.

–Es un intento de acercarme a la familia caribeña luego de estar tanto tiempo fuera –explica el artista ponceño–. Me fui en el 2008 y en Buenos Aires hice una maestría en teatro físico y cursos en filosofía y letras en teatro latinoamericano y argentino. Lo que vi del argentino común y corriente, con todas sus vicisitudes, quise explorarlo desde la perspectiva de la familia caribeña.

En esta obra, una familia puertorriqueña se reúne en la casa de la abuela para celebrarle el cumpleaños número 89, un festejo atrasado, demorado por el paso de María porque ninguno de sus familiares fue a verla porque no tenía luz ni internet y que solo deciden visitarla una vez las cosas han comenzado a retornar a la normalidad. Llegan sin avisarle a Mamá María, un domingo, y lo único que ella quiere es que se vayan de su casa y la dejen en paz porque ese día conmemora los 30 años de la muerte de su hijo…

–Llegan todos familiares y le forman un party –añade Christian–. La idea es que el público sea parte de la fiesta, que todos nos podamos reconocer en esos personajes que fueron construidos desde la improvisación por cada uno de los actores. Como referente usamos un cuadro de Bárbara Díaz Tapia, titulado ‘’Retrato de la Gran Familia Puertorriqueña’’, de la serie “Esperpentos y otros divertimentos familiares”, así como en la obra del muralista Javi Vecino Cintrón y su representación del barrio a través de las casitas caribeñas, y el cuento de Clarice Lispector “Feliz cumpleaños, mamá”. Este elenco está integrado por compañeros míos de toda la vida, condiscípulos todos en el Departamento de Drama de la Facultad de Humanidades de la IUPI… todos compañeros de generación…

–¡Menos yo! –interviene Luz María, quien a los 85 años manifiesta una vitalidad y una alegría inspiradoras, pese a haber sufrido de manera muy severa el paso del huracán…

–Esto ha sido maravilloso para mí, el personaje es de uno, lo parimos en el proceso… algo muy diferente a cuando te dan un personaje ya hecho y te lo tienes que aprender –dice la ejemplar actriz–. Cuando Christian me llamó… bueno, no es algo no me espantara un poco. Es un proyecto muy diferente a lo que suelo hacer… le dije que lo iba a intentar, pero siempre con la inquietud de no saber cómo sería el proceso. Pero ya ves, así viejita como estoy, soy aventurera. Me encantan las cosas nuevas y decidí experimentar esto. Estoy fascinada, esto ha sido para mí como un juguete nuevo, luego de 63 años como actriz… el mes próximo cumplo 85”.

Cristina Sesto es “Milly”… la primera persona que huye de la familia, que se distancia.

–Trató de ser cosmetóloga, pero por una condición de salud no pudo –dice Cristina–. Milly tiene un poco de varias mujeres que he conocido a través de mi vida… ella se va atrofiando en su capacidad motriz, se deprime y utiliza su condición como excusa para huir de Puerto Rico luego de huracán y regresa a los cuatro meses para esta fiesta. Asesinaron a su marido y tiene un hijo que vive con la abuela. Milly no puede encargarse del niño porque dice que su enfermedad no se lo permite. Es esposa del personaje que encarna José Eugenio Hernández, ‘Rojas’, otro ser maltrecho por la vida… Milly se cree la matriarca de la casa, pero la realidad es que no aporta mucho.

El niño Melquiades Gabriel Soto da vida al hijo de Milly. Parco, el joven actor dice que lo que más le gusta de su personaje “es su creatividad” y que lo que no le gusta tanto “es su sensibilidad, porque lo hace sentimental y vulnerable”.

–Trabajar en esta obra me parece que requiere de un gran esfuerzo, es muy chévere trabajar con todos estos grandes artistas y me siento muy orgulloso de estar aquí –dice–. No sé aun lo que quiero ser cuando sea grande… no me he puesto a pensar en eso.

Solo tiene diez años, ya habrá tiempo para eso.

Bryan Villarini es una suerte de “crossdresser”, llamado “Glori Mari, “una chica alternativa muy de nuestro tiempo”, dice él.

– Ella se siente muy cómoda en ropa de mujer y tiene una relación con el hijo de Luzma, interpretado por Joksan Ramos. Mamá María ha aceptado la relación, a pesar de saber ser quién soy. Como artista, me gusta darle mucha visibilidad a la situación de la comunidad LGBTT. Soy un artista abiertamente “queer” y lucho por nuestros derechos de diversas maneras, una de ellas a través de la actuación y de una representación digna de lo que somos. De Glori me encanta que es fluida y es real, nada forzada, que se siente aceptada por la familia y eso es maravilloso”.

Por su parte, Laura Isabel da vida a “Sugeily”, quien es “medio bastarda y nunca ha sido aceptada por la familia".

–En la trama, ella llega de pronto, luego de estar desaparecida 25 años… fue una ‘cana al aire’ del esposo de Mamá María –apunta la actriz–. Me gusta su vulnerabilidad y su búsqueda de esa familia que nunca ha tenido. Se parece a mí en el amor que tiene por su hija, en su deseo por prosperar, en lo polifacética que ha tenido que ser toda su vida para salir adelante.

“Rojas” ha sido creado por José Eugenio Hernández, quien lo describe como “alguien siempre muy cerca de la familia”.

–Dicen que es pariente cercano de Mamá María, quizá por “un cuerno” que le pegó el marido –explica José Eugenio–. Es el esposo de “Mily”, muy metiche y “sangrigordo”. Opina de todo y para todo tiene un comentario. Es el que más dinero tiene. Es muy espontaneo y cándido. Lo coge de bobo y no se da cuenta”.

Asimismo, José Eugenio asevera que “este es un trabajo necesario”.

–Luego de María, estamos más desprovistos que nunca de fondos y facilidades para producir –asevera–. Para nosotros este tipo de proyectos es la única opción real que tenemos para generar nuestro sustento. Si se hace entre colegas y amigos que somos casi familia, mejor aún. A Luz María la admiro muchísimo. Es una mujer y una actriz fuera de serie. Ver cómo se ha sobrepuesto a todo lo que ha pasado con el huracán me conmueve y me hace admirarla todavía más”.

José Luis Gutiérrez Reyes explica que para él este proyecto “es una aventura a la que llego sumamente motivado, gracias a la invitación de Christian Nieves, a quien conozco desde que estábamos en la Universidad de Puerto Rico, en el Teatro Rodante”.

– Hemos creado los personajes desde nuestras pocas experiencias y subconsciente –explica–. “Mi personaje se llama ‘Mizuki’, que es el nombre que mi mamá le puso a un gato negro que dormía sobre la nevera y que era su consentido… mami era loca con ese gato. Un día ‘Mizuki’ se enamoró, se fue y nunca volvió. Mi personaje es ingenioso y emprendedor… lo comparo con el jíbaro ‘jaiba’, el que siempre se las está buscando de alguna manera. Él tiene muchos trabajos… es chofer de Uber, mecánico, DJ de kareoke…. Se la pasa inventando. Su nuevo proyecto es poner una “pinchera” de carne de gallina de palo y esté tratando de convencer a ‘Rojas’ para que invierta en el negocio. De la misma manera, las mujeres siempre lo cogen de ‘mangó bajito’… nunca ha tenido éxito con ellas.

Finalmente, Joksan Ramos es Antonio, el hijo que le queda a Mamá María, “un gruñón, que no quiere a nadie en la casa y hace todo lo posible por hacerles la vida… imposible”.

–Quiere estar solo con su mamá y su sobrinito, el hijo de “Milly”, nadie más –explica–. Este proyecto nos ha dado mucha libertad para la creación de nuestros personajes, y eso es algo que se agradece profundamente por lo que abona al apego e identificación que uno como actor puede sentir por esa figura. Es un proceso muy rico y me siento muy privilegiado por ser parte de todo esto.

#teatro #Caribebestial

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