EN VARIAS OCASIONES Carola García estuvo a punto de ya no ser, de ya no estar, de perderse —primero sin querer, más tarde voluntariamente— en esa nada de la conciencia que nos antecede y que también nos aguarda inexorable, abrumada por un muy grave quebranto físico y la secuela de unos trastornos mentales y emocionales también de gran seriedad. Pero ella sigue aquí, entre los vivos, luego de un largo y doloroso proceso de sanación en el que la palabra escrita fue su talism