• Mario Alegre-Barrios

Una noche a 'La sombra del genio' con la Sinfónica


PROGRAMADO originalmente para el sábado 24 de septiembre del año pasado –durante la semana del inmenso apagón que dejó sin energía eléctrica a todo Puerto Rico–, el concierto “La sombra del genio” de la temporada de abonos de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico se llevará cabo mañana sábado –justamente siete meses después– a partir de las 7 p.m. en la Sala Sinfónica Pablo Casals, con el maestro Rafael Enrique Irizarry en el podio.

La velada comenzará con la obertura a la ópera Tannhäuser de Richard Wagner, y continuará con el Concierto en La menor para oboe y cuerdas, de Ralph Vaughan-Williams, con Ivonne Pérez –oboísta principal de la OSPR– como solista. Luego del intermedio el programa culminará con la Sinfonía en Si bemol mayor, de Ernest Chausson, obra que desde hace al menos un cuarto de siglo no ha sido interpretada en programa alguno de las temporadas de la Sinfónica.

El ensayo final de esta tarde –a partir de las 6 p.m.– es abierto al público libre de costo, con explicaciones de parte del maestro Irizarry, quien señala que “desde que vi el título del concierto tuve preocupaciones con él, principalmente por la lectura maliciosa que se le podía dar”.

–De otra parte, tiene mérito reconocer que las obras a tocarse no necesitan de justificaciones extra musicales para aparecer en un programa de serie de abonos sinfónica –dice–. Recién lo miro satíricamente, pero, ¿sabes?: Richard Wagner, a quien alude el asunto, en resumidas cuentas nos hace una sombra enorme a todos. Así vienen a mi mente aquellos versos en sánscrito que el maestro John Williams escogió para el "Duelo de los Destinos" en el Episodio I de Star Wars: La Amenaza Fantasma: "Al pie de este árbol se librará una gran batalla, pero en tu mente”.

Al hablar del programa, el maestro Irizarry considera que la obertura a Tannhäuser “es la exégesis formativa de un wagnerismo juvenil e idealista, inspirado primeramente por el Maestro Georg Solti en sus años frente a la Orquesta Sinfónica de Chicago entre 1969 y 1991.

–Esta impresión se estampa en un disco (que coincidencia: al igual que el disco original de Star Wars, ¡también han pasado 40 años desde que salió al mercado!) en que tuve el primer encuentro con una ejecución orquestal luminosa e imponente de esa obra, trabajo magistral del repertorio orquestal con pasmosa capacidad de alterar mi visión de mundo –recuerda–. Posteriormente vi en WIPR TV la interpretación en Chicago que precedió esa grabación; al final de esa obertura, el público estalla, empujado al borde del paroxismo. Para algunos presentes fue una catarsis, para otros obviamente había sido un momento visceral, quizás trascendente.

El maestro Irizarry añade que, desde que ocupa el cargo de Director Asociado de la OSPR, “la obertura a Tannhäuser es la única composición que le he pedido puntualmente al maestro Maximiano Valdés que me permita hacer”.

–Le expliqué mis razones; gentilmente aceptó –acota–. Me dice últimamente que yo a él no le tengo que agradecer nada, así que debe bastar con reconocer su comprensión con esto. También asocio esta obra con lo que he dado en llamar mi "noche triste": un día del verano de 1979 en que entré en cuenta de todas mis limitaciones como músico y ejecutante. Escuché junto a colegas y amigos el antes mencionado disco en un poderoso equipo estereofónico. Estábamos estupefactos los alumnos del Eastern Music Festival en Carolina del Norte: la euforia inicial se transformó minutos después en profundo dolor y nostalgia que recuerdo aún con absoluta claridad. Todavía se asoman cuando escucho a mis colegas de la Sinfónica en determinadas obras, y esos sentimientos me acompañarán en el concierto.

Asimismo señala que “acometer este Wagner estos días es una confrontación conmigo mismo y con ciertas dudas –¿o demonios? – que me atormentan”.

–Espero que sea una experiencia liberadora para todos comulgar con esta música. "El Coro de los Peregrinos", que le sirve de prólogo y clímax, transita en sus versos por varios asuntos de fe, pero no recuerdo si alguien antes le había reseñado eso a la orquesta –reflexiona–. Hacerlo tuvo un efecto especial en la Sinfónica.

Respecto a Ivonne Pérez, la solista del programa –y quien es egresada del Conservatorio de Música de Puerto Rico y graduada de bachillerato y maestría en Juilliard School of Musica– el maestro Irizarry señala que “su capacidad artística es su mejor portavoz”.

–Les invito a que vean a esta juvenil artista en este vídeo como oboísta principal de la orquesta del festival de Verbier, Suiza, hace unos años –dice–. Esta es una portentosa grabación de la 8va. Sinfonía de Antón Bruckner. Ivonne toca bajo la batuta de quien es ya Director Titular Designado de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, el maestro Jaap van Zweden. El maestro van Zweden parece estar en trance mientras moldea la belleza que emana del oboe de Ivonne. Es innecesario decir más.

Sobre la obra que Ivonne interpretará –el Concierto en La menor para oboe y cuerdas de Ralph Vaughn-Williams, escrito en 1943-44 y que está dedicado al eminente oboísta británico Léon Goosens– el maestro Irizarry explica que “se distingue por un neoclasicismo que lo hace parecer una extensión de otra obra maestra de Vaughn-Williams, la Fantasía sobre un Tema de Thomas Tallis, de 1910.

–Además escuchamos remembranzas de varios de sus trabajos para banda militar elaborados con música folclórica inglesa, recurso creativo esencial a su enseña artística –señala–. Es necesario subrayar que se escucha con esta presentación el estreno puertorriqueño de ese importante trabajo para la literatura oboística del siglo pasado.

Finalmente, comenta que con la Sinfonía en Si bemol mayor de Ernest Chausson, “concretamente estamos frente a un trabajo prototípico, experimental”.

–Chausson murió joven; su portentoso talento no alcanzó un momento culminante. Empero, algunos de sus trabajos han alcanzado rango de insustituibles en el repertorio internacional –apunta–. En 60 años de existencia de la Sinfónica, puede que esta solo sea la cuarta ocasión en que se programa esta obra, en parte porque, como obra especulativa y sinóptica, se aparta del clisé del finale sinfónico grandilocuente que sirve de cifra codificada para aplausos y vítores no siempre merecidos.

El maestro Irizarry señala que “la obra está colmada –‘plagada’ dirían algunos– de tributos y homenajes a Wagner, compositor que fue sacramental para Chausson”.

–Así que nuestro concierto terminará serenamente –concluye–. Coqueteé con la idea de añadir una propina rimbombante, pero termina por ser un acto de inmadurez tal gesto. Lo importante aquí es el compositor, exponer sus ideas, y compartir nuestro afecto y entusiasmo por las obras con las que tenemos el privilegio de interactuar. No necesitan de más justificación y es por eso que las seguimos, y las seguiremos tocando: son las obras maestras de las que tanto le hablo a los alumnos del Conservatorio.

Los boletos para el concierto están disponibles a través de Ticketpop (787) 294-0001 y/o de la boletería del Centro de Bellas Artes en Santurce (787) 620-4444 para más información. Se honrarán los boletos originales que ya habían sido refrendados e impresos para dicho concierto y que tienen fecha del 24 de septiembre de 2016.

#Sinfónica #música #Irizarry

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